Esta participación diversa refleja plenamente lo que en Canastas de Regalo Internacionales creemos de corazón: la bondad no conoce fronteras, culturas ni idiomas.
Esta iniciativa fue más que un proyecto estacional; fue un recordatorio de por qué los regalos pensados con intención son tan importantes. Un gesto sencillo puede levantar el ánimo de alguien que atraviesa una pérdida, soledad, enfermedad o grandes desafíos personales.
Como empresa internacional de entrega de regalos, es un privilegio ayudar a las personas a mantenerse conectadas con sus seres queridos alrededor del mundo. Pero proyectos como este llevan esa misión un paso más allá, asegurando que incluso quienes no tienen a alguien que les envíe un regalo se sientan recordados.
Esperamos seguir desarrollando iniciativas similares en el futuro y estamos profundamente agradecidos con todos los que enviaron una nominación y confiaron en nosotros para compartir estas historias tan personales.