La ceremonia estaba consagrada a la diosa Mictecacíhuatl, conocida como la dama de la muerte y hoy en día como la famosa y conocida en todo el mundo como Catrina, un personaje creado por el ilustrador mexicano José Guadalupe Posada. Esta figura es una de las insignias más populares del país, además de los altares con los que se honra a los difunto y al que se le llevan ofrendas.
Para este gran festejo las familias se preparan con sus calaveras, catrinas, coloridos alebrijes (criaturas muy coloridas con características de animales diferentes), flores de cempasúchil (son las flores para los altares de muertes ya que sin esta flor no puede haber ofrenda), y lo que no puede faltar es el pan de muerto que es un pan de dulce especial, horneado para esta festividad, además de comidas y bebidas típicas como lo son los moles, los tamales, el chocolate, los dulces y las bebidas de atole y café.